martes, 12 de octubre de 2010

200 años

¿Y si América Latina estuviera perdiendo una oportunidad histórica? Las oportunidades históricas, supongo (si es que éstas significan algo en concreto); se abrirían cada vez que la coyuntura variara. Cuando las variables que conforman dicha estructura modifican ellas mismas su constitución; o su incidencia por lo menos, sobre el contexto al que nos refiramos.

Y el contexto en este caso se llama América Latina.

Pendiente está la discusión sobre si es una referencia válida en sí la de América Latina. O de si cabe pensarla como un todo mirado desde un único prismático.

Puntualmente para este tema supongo que es válido pensarla como una totalidad.

América Latina ocupó ese lugar de “totalidad” como tierra colonizada desde la península ibérica. “Se acata pero no se cumple” fue la máxima que más fluidamente corrió por el territorio durante esa época. Ese “localismo” para asumir el colonialismo; sumado a los variopintos intereses de las coronas ibéricas en cada parte del territorio conquistado, dieron lugar a realidades locales muy diferenciadas, a pesar del sello común de “pertenecer a la corona”.

El lugar mismo de las metrópolis en el contexto europeo fue modificándose, según aparecían en escena nuevos elementos.

Idénticas variables jugaron su papel en los procesos independentistas de cada una de las colonias. Los posteriores procesos de formación de los estados nacionales en América Latina, fueron tal vez, acentuando la diversificación del proceso en cada caso.

Cada uno de esos nuevos estados nacionales entró con pié diferente a la coyuntura internacional, rediseñada hacia fines del siglo XIX por el liderazgo progresivo y aplastante de los EE UU.

El resto es una historia un poco más cercana a nosotros, con la profundización de esa influencia desde mediados del siglo XX hasta su final, con el apoyo norteamericano a cada una de las infinitas dictaduras latinoamericanas, sobre

todo en el punto más álgido de la guerra fría. Y a pesar de ese gigante oprimiendo desde las entrañas mismas; Americana Latina resistiendo, plagada de intentos locales permanentes por revolucionar, literalmente, la coyuntura, por ser autónomos de una tutela tan ajena a nuestra identidad, por ser vanguardia en la transformación de las estructuras sociales producto del sin duda aplastante capitalismo, por hermanarnos. …

Y si de variables hablábamos, y de transformación de estructuras, y de oportunidades……barajar y dar de nuevo. Hoy, el vendaval ha movido el tablero y el centro de la controversia pasa por otro lado.

El resultado de la nueva coyuntura mundial, nuestra parte finalmente acoplándonos, aunque no sumisamente al sistema ha permitido a América Latina después de tanto tiempo, quedarse sola, mirarse el ombligo, tomar aire. Y sin embargo...

¿Oportunidad histórica de qué? Pues supongo que de cambiar el rumbo. De transformar nuestras realidades a partir de armas más pacíficas que las de antaño, pero también más creativas, más factibles de comprometernos en cambios reales. De rescatar y preservar identidades. De ejercer ciudadanías comprometidas y responsables. Si ahora no hay que “tomar el poder”, si a pesar de no haber transformado el sistema, logramos ocupar espacios de poder, logramos que el sistema fuera nuestro; entonces esta es la oportunidad de transformar la realidad. (el “nos” como parte de quienes anhelamos una historia nueva para América Latina)

En Europa; al menos en España, todo se sigue mirando desde la óptica derecha / izquierda. Sin más. Todo es encasillable en estos dos marcos, que ya por etiquetar definen solo dos alternativas: una del nefasto conservadurismo, cuasi facho (y no tan quasi) y otra del supuesto progresismo. No hay alternativas. Entonces todo el nuevo progresismo latinoamericano, asusta en Europa por zurdo, por populista. Y se observa desde la distancia, con soberbia. Hasta el progresismo español tiene sobre América una mirada digna del siglo XIX.

Y entonces, en Latinoamérica, vuelve a haber oportunidades. Y también diversidad de respuestas, y de estrategias, y de caras….una oportunidad digna de no ser desaprovechada.

1 comentario:

  1. Decís "diversidad de estrategias", y quisiera agregar "diversidad de miradas, de identidades, de creatividad, de oportunidades...Después de tantas décadas de una America Latina fragmentada,HOY está más unida que nunca. Nada es blanco o negro por estos lares, afortunadamente todo se basa en matices, en grises que enriquecen los debates, que enriquecen la educación de nuestros pibes.
    Dan ganas de seguir descubriéndola de punta a punta... Muy enriquecedoras tus producciones Pau. Un gran abrazo patagónico. Lu

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