jueves, 28 de octubre de 2010
CONOCER LA REALIDAD
Pero con que nos interesáramos por estar al tanto de lo que pasa a nuestro alrededor, de lo que sucede y les sucede a nuestra gente y a la vez a la gente de nuestra gente allá de dónde sean; abremos puesto nuestro granito, para avanzar, para no ser indiferentes, para conocer, para saber; que son, como digo siempre, las únicas armas contra el avasallamiento de la libertad.
A ver si nos ponemos las pilas y combatimos entre todos la ignorancia.....
martes, 12 de octubre de 2010
200 años
¿Y si América Latina estuviera perdiendo una oportunidad histórica? Las oportunidades históricas, supongo (si es que éstas significan algo en concreto); se abrirían cada vez que la coyuntura variara. Cuando las variables que conforman dicha estructura modifican ellas mismas su constitución; o su incidencia por lo menos, sobre el contexto al que nos refiramos.
Y el contexto en este caso se llama América Latina.
Pendiente está la discusión sobre si es una referencia válida en sí la de América Latina. O de si cabe pensarla como un todo mirado desde un único prismático.
Puntualmente para este tema supongo que es válido pensarla como una totalidad.
América Latina ocupó ese lugar de “totalidad” como tierra colonizada desde la península ibérica. “Se acata pero no se cumple” fue la máxima que más fluidamente corrió por el territorio durante esa época. Ese “localismo” para asumir el colonialismo; sumado a los variopintos intereses de las coronas ibéricas en cada parte del territorio conquistado, dieron lugar a realidades locales muy diferenciadas, a pesar del sello común de “pertenecer a la corona”.
El lugar mismo de las metrópolis en el contexto europeo fue modificándose, según aparecían en escena nuevos elementos.
Idénticas variables jugaron su papel en los procesos independentistas de cada una de las colonias. Los posteriores procesos de formación de los estados nacionales en América Latina, fueron tal vez, acentuando la diversificación del proceso en cada caso.
Cada uno de esos nuevos estados nacionales entró con pié diferente a la coyuntura internacional, rediseñada hacia fines del siglo XIX por el liderazgo progresivo y aplastante de los EE UU.
El resto es una historia un poco más cercana a nosotros, con la profundización de esa influencia desde mediados del siglo XX hasta su final, con el apoyo norteamericano a cada una de las infinitas dictaduras latinoamericanas, sobre
todo en el punto más álgido de la guerra fría. Y a pesar de ese gigante oprimiendo desde las entrañas mismas; Americana Latina resistiendo, plagada de intentos locales permanentes por revolucionar, literalmente, la coyuntura, por ser autónomos de una tutela tan ajena a nuestra identidad, por ser vanguardia en la transformación de las estructuras sociales producto del sin duda aplastante capitalismo, por hermanarnos. …
Y si de variables hablábamos, y de transformación de estructuras, y de oportunidades……barajar y dar de nuevo. Hoy, el vendaval ha movido el tablero y el centro de la controversia pasa por otro lado.
El resultado de la nueva coyuntura mundial, nuestra parte finalmente acoplándonos, aunque no sumisamente al sistema ha permitido a América Latina después de tanto tiempo, quedarse sola, mirarse el ombligo, tomar aire. Y sin embargo...
¿Oportunidad histórica de qué? Pues supongo que de cambiar el rumbo. De transformar nuestras realidades a partir de armas más pacíficas que las de antaño, pero también más creativas, más factibles de comprometernos en cambios reales. De rescatar y preservar identidades. De ejercer ciudadanías comprometidas y responsables. Si ahora no hay que “tomar el poder”, si a pesar de no haber transformado el sistema, logramos ocupar espacios de poder, logramos que el sistema fuera nuestro; entonces esta es la oportunidad de transformar la realidad. (el “nos” como parte de quienes anhelamos una historia nueva para América Latina)
En Europa; al menos en España, todo se sigue mirando desde la óptica derecha / izquierda. Sin más. Todo es encasillable en estos dos marcos, que ya por etiquetar definen solo dos alternativas: una del nefasto conservadurismo, cuasi facho (y no tan quasi) y otra del supuesto progresismo. No hay alternativas. Entonces todo el nuevo progresismo latinoamericano, asusta en Europa por zurdo, por populista. Y se observa desde la distancia, con soberbia. Hasta el progresismo español tiene sobre América una mirada digna del siglo XIX.
Y entonces, en Latinoamérica, vuelve a haber oportunidades. Y también diversidad de respuestas, y de estrategias, y de caras….una oportunidad digna de no ser desaprovechada.
De los pequeños empresarios en tiempos de crisis….y de su puta madre. (sin pretensiones de intelectual)
Intro: Hace no demasiado escribí esto, que me parece hoy, aún más vigente))))
Hubo un tiempo en que España se llenó de pequeños empresarios. Ligados casi todos como se sabe, a la industria de la construcción; mucha gente se vinculó de alguna manera a este mundillo. Desde albañiles, fontaneros, electricistas, instaladores; hasta bares y distribuidores de papel de albal (papel metálico, para universalizar el término). No hizo falta demasiada preparación ni experiencia.
Avalados en épocas de bonanza por créditos bancarios accesibles, inyección monetaria de la UE, y demanda en auge de casitas en el reino del sol; muchos se equiparon de la bien conocida “furgona” y se armaron de cuadrillas de trabajadores a sus órdenes, a los que pagaron en su día mejor que en cualquier otra actividad.
La gallina de los huevos de cemento permitió que los ideales de tanto intelectual de antaño parecieran realizarse. Igualdad para todos. Entiéndase: igualdad en el consumo. Y todos (empleados y empleadores) accedieron a su hipoteca, a sus coches de primera, a sus pilchas impecables, a sus hijos con motito, a, a, a, ……..
No importó que la actividad estimulara el más pronto abandono escolar, por ejemplo. Educación obligatoria hasta los 15, 16 y después a currar. Bocadillo en mano y a la obra. Los muchachos. Las chicas….simplemente a seguir la ola.
No importó contratar mano de obra en negro. “La multa, si es que te cae una inspección, es menor que lo que habría que pagarle a la seguridad social” (no me lo contaron, lo escuché). Y como la asistencia es gratuita de todos modos, y como a fin de mes cobro “una buena pasta”, y como tengo cero concepto de que existe el futuro, o no puedo pensarlo cuando llego con lo justo a fin de mes y como en mi país ganaba una miseria y por lo menos tengo trabajo, y,y,y,…….Ni siquiera medidas de seguridad en el trabajo muchas veces; sino, preguntarle a los familiares de más de un accidentado.
Ni que hablar de la calidad y el control. Me animo tal vez a hablar de más y me hago cargo. En pleno auge del neoliberalismo, el estado miró para otro lado, y los empresarios hicieron la suya, A troche y moche, sin escrúpulos. ¿A qué venía esa idea anacrónica de un Estado metiendo la nariz, marcando los límites, estableciendo controles? “Satanás hazte a un lado que lo que pega ahora es la ley de la oferta y la demanda!!”
Y los españoles prosperaron claro. España es tan variopinta amigos, que me voy a limitar a lo que conozco, a lo que he vivido. ¿Pongamos, desde Torrevieja hasta Valencia por poner un límite?
Los nuevos ricos florecieron junto a los almendros, y junto a los españoles algún guiri bien afincado vivieron años de excesos. Vamos a poner lujos, en vez de excesos. Que una casita en el campo, y un coche de lujo, y unas vacaciones adonde plazca, no tienen por qué ser entendidos como excesos, sino más bien como lujos que te da la vida cuando te rompés el lomo, y forjás tu empresa, y te va bien, y tenés suerte. Ah, Momento. O te endeudás sin límite, o te convertís en ladrón de guantes blancos.
Que ahora llegó la crisis. Resulta que la nube de pedo se esfumó, que el globo se pinchó. Y que nadie se lo esperaba. ¿Qué queda de todos estos castillos en el aire? A la vista millares de viviendas deshabitadas a lo largo y ancho de la comarca. En cada rincón, en cada colina, hasta cada barranco.
Centenares de construcciones de relativo lujo, que se inundan con cada lluvia, se despedazan con cada ventisca, se agrietan, se humedecen, se rajan.
Y el comienzo del “ajuste”. Y resulta que mi abuelita decía que el que ahorra tiene para el invierno; y que el que no derrocha tiene para cuando hace falta.
Y los pequeños empresarios, a los que hacía referencia se toparon con “el parón”. Y estos señores, en todo su derecho de haber gastado sus dineritos en lo que quisieren, no tienen más de dónde tirar. Pero ninguno se ha bajado un ápice de su Standard de vida, ni uno. No me he enterado de ninguno de ellos que pusiera en venta uno de sus coches, ni que se mudara del chalet al pisito, ni que dejara de irse de vacaciones…..puede ser Suiza o Eurodisney, que para más no da.
Solo queda achicar costes. Es decir, reducir personal, o lo que es peor, exprimirlo para maximizar beneficios.
En tiempos de esclavitud como sabrán; los esclavos, no eran considerados personas sino cosas, es decir, factibles de tener propietarios, de ser propiedad de alguien. Por lo tanto con un valor para ser comprados o vendidos.
Estamos en presencia de un nuevo concepto de esclavitud, en el siglo XXI. Entonces, como producto del diseño del sistema, están los dueños de las empresas, y los trabajadores de las mismas. Lo que estos pequeños empresarios, enanos empresarios, no entendieron, es que el siglo XIX y el XX ya pasaron, con toda su gesta de reivindicaciones sociales y laborales bien ganadas. Que le trabajador no es una propiedad, y que su empresa, buen señor, funciona y ha crecido, gracias a su pequeño ejército de currantes que cada día dejan más horas en su propiedad que en la propia, es decir en el hogar.
Que fomentar el endeudamiento de sus trabajadores para con usted, es desleal. Es dejarlos atados del cuello. Que pretender no disminuir la producción aumentando las horas de trabajo sin incrementar los salarios, es desleal. Que aún a costa de incrementarlo lo es. Que 10 hs. Por día no se trabaja más hace un siglo. Que ajustar los salarios hasta límites poco decentes, aún restringiéndose a lo que dicen los famosos convenios, es injusto. También porque los convenios lo son.
Que es indigno, y vergonzante apropiarse no solo del trabajo de sus empleados, sino también de su tiempo, y pretender aún de su pensamiento.
Pero hay algo más.
Además de indignas e injustas, muchas medidas son ilegales. Y la crisis les habrá permitido apropiarse de sus empleados, de sus tiempos, de su capacidad, de su alegría, de su ilusión. Pero de su pensamiento no, esténse seguros.
Entonces, nos cansaremos de tirar del carro. Y nos acusarán de traidores. Y nos habremos sacado la camiseta. Pero todavía tendremos tiempo de preguntarnos si tanto pequeño empresario nacido de la noche a la mañana, habrá hecho su fortuna a costa de deslomarse, como sus trabajadores cada día. O si habrán creído que robar de a poco no es robar, que robarle al Estado no se condena, que robarle a los grandes se justifica.
Y entonces nos convenceremos de que además de insignificantes y mala gente, no han sido limpios. Y que nosotros, casi todos, dormimos cada día tranquilos.
Y nos comeremos nuestra bronca, y nos seguiremos endeudando para salir de las deudas, y entraremos y saldremos mil veces de cada crisis. Pero al final de cada día, miraremos a nuestros hijos a los ojos con transparencia. Que no da de comer, pero reconforta el espíritu.
Disculpen lo llano de estas palabras, que salen simplemente de lo más profundo de mi estómago. Que escupo simplemente desde mi más profunda náusea. O sea.
P.D: Supongo que el fenómeno es más global que español, no es cuestión de bandera. No pretendo ofender a la tierra que me recibe sino atacar a este espécimen apátrida, mediocre y mugre.
sábado, 28 de agosto de 2010
Copiapó
Y arrastro hace unos días además un impulso de sentarme a hacer un comentario antes de que mi casi aceptación de esa posibilidad mágica se desvanezca, y retome mi escepticismo característico.
Me niego a apurarme en pensar, en decir, antes de que las palabras ya no tengan sentido. Debería negarme a pensar que todavía todo puede pasar.
¿Qué cosas podrán pasar por la cabeza de un hombre que se queda durante meses atrapado en la oscuridad de la profundidad de la tierra? ¿En qué se piensa? "Tenemos muchas ganas de lavarnos los dientes" fue una de las primeras cosas que dijeron estos chicos cuando pudieron comunicarse con "el exterior". Tal vez los pensamientos sean mucho más cotidianos, simples, prácticos.
Al principio. Y cuando pasen los días...
Todavía han tenido suerte, la tecnología es impactante: conversan con sus familias, les mandan comida, y yo, desde mi escritorio en España, les conozco los rostros a quienes están a 800mtrs. bajo la tierra en Copiapó. Se los ve organizados, intentado diferenciar el día de la noche (¡que cuestión tan simple puede desestabilizarnos!), esforzándose por no flaquear.
Hoy me gustaría creer en los milagros. Y tener fé.
lunes, 9 de agosto de 2010
La memoria de los Estados
Como reacción, que decía; como reflexión "en vos alta". Que es lo que hace falta.
Como cuando el Estado español rechaza y devuelve, sin más, con soberbia absoluta, sin compromiso, sin lógica, ni mucho menos humanidad a una ciudadana argentina de 88 años que viene a visitar a su familia..........y pienso, como tantas veces, qué pasaría si un funcionario, con un mínimo de sentido común, contraviniera las normas establecidas ante una circunstancia concreta........
La distancia entre el concepto de "política de Estado", y el de "sentido común" es casi infinita. El sentido común es un atributo de seres vivos, sociales, pero y por sobre todas las cosas, de seres racionales.Espontánea y resolutiva.
Si el Estado Israeli se hiciese cargo de la memoria de su pueblo......el sentido común no le permitiría esbozar siquiera su idea más reciente respecto de la expulsión de niños extranjeros a sus países de orígen.
Pero los Estados no tienen memoria, ni pueden actuar en consecuencia. Son los gobiernos los que conducen a los Estados, y son sus gentes, su pueblo quien DEBE mantener viva la memoria y obligarlos a actuar en consecuencia.
domingo, 8 de agosto de 2010
Al ataque!!: La cara y el reverso
Acabo de ver una película: "Padre nuestro", (director para mí que no le hago mucho al tema; desconocido: Christopher Zalla, 2007, producción franco-norteamericana). Un breve y engañoso resumen podría describir el argumento como "inmigración mexicana en nueva york". Y por jugársela un poco más, " de la cruel realidad de la inmigración latina en EEUU".
Y sin embargo tanto más allá: en pequeña escala, y a cuento de un relato concreto; sobre la realidad de un tipo de inmigración; esa que nos saca de quisio a falta de poder negar que esa exageración que estamos viendo, es real. Que la ficción no logra superar a la realidad. Pero también sobre la condición humana en situaciones extremas. Para bien o para mal. Y nunca menos atinado el rótulo, porque ¿qué está bien y qué está mal? cuando el punto de partida es la cara miserable de una moneda que es más mísera en su reverso???